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24 de octubre de 2016

CyberBullying, Bullying ó Acoso Escolar. Javier Miglino recomienda hacer la denuncia penal.

























BUENOS AIRES

La historia de cyberacoso adolescente con final feliz que conmovió a la Argentina

Lo confirmó el abogado Javier Miglino, Especialista en Delitos Informáticos


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BUENOS AIRES.- El abogado Javier Miglino, Especialista en Delitos Informáticos, confirmó que llegó a buen puerto la causa iniciada por los padres de A.C. y D.C. a raíz del grave acoso que sufrían por parte de sus sus compañeros en un colegio del porteño barrio de Belgrano. 

En abril 2016 me contactaron los padres de A.C. y D.C. (1) dos chicos de 13 años que cursan 1er. año. El señalamiento público en Facebook  comenzó en 7mo. grado, durante el año pasado, acerca de que eran dos "tragas" y " chupamedias" de las maestras y siguió una andanada de cargadas que este año se convirtió en una pesadilla rutinaria, para ambos. 

Comenzó entonces una ardua tarea que inició con investigar los perfiles de Facebook de los acosadores y luego, con entrevistar a los directivos de la escuela y algunos de los padres de los chicos agresores. 

En un caso con menores deben extremarse los recaudos y más de uno creerá que judicialmente nada puede hacerse. Pero no es así, porque hay padres y directivos escolares involucrados y la figura de #amenazas y #coacción, están presentes en el Código Penal y la figura de #acoso está presente en el Código Contravencional de la Ciudad, dijo Miglino. 

(Especial Prensa)




Javier Miglino Especialista en Delitos Informáticos junto a Mauro Viale enAmérica TV
Nahuel Creszenzo de CN23 relatando la historia de #cyberacoso adolescente que terminó bien y conmovió a la República Argentina.

En el mes de abril de 2012 me contactaron los padres de A.C. y D.C. (1) dos chicos de 13 años que cursan sus estudios en un colegio del barrio porteño de Belgrano desde primer grado. En septiembre del año pasado, cursando séptimo grado, los chicos comenzaron a ser hostigados por sus compañeros a raíz de que las notas de ambos eran cada vez mejores. Al señalamiento público en Facebook  acerca de que eran dos "tragas" y "chupamedias" de las maestras, siguió una andanada de cargadas que este año y ya en primer año se convirtió en una pesadilla rutinaria, para ambos.

Facebook  como red social es una experiencia extraordinaria, donde uno puede enterarse de los acontecimientos importantes que viven día a día todos nuestros amigos, más la posibilidad de escuchar una canción, ver un video ó leer noticias, mientras aparece de la nada alguien que no veías en años. Pero toda esa maravilla puede convertirse en una megapesadilla cuando sabemos que cada vez que ingresamos a nuestra cuenta encontraremos insultos, ofensas y amenazas. Porsupuesto que la situación se agrava cuando el afectado es un adolescente que sentirá como el mundo se le viene encima, al momento de encontrar enemigos declarados y hostiles en los que hasta hace poco eran amigos y compañeros de la infancia. Eso fue lo que vivieron A.C. y D.C. y eso los que los  que motivó a decir un día a sus padres: -no quiero seguir yendo a esa escuela.

A partir de esa declaración los padres de ambos se acercaron a conocerme y pedirme ayuda legal para intentar encontrar una solución a semejante entuerto.
Comenzó entonces una ardua tarea que inició con investigar los perfiles deFacebook de los acosadores y luego con entrevistar a los directivos de la escuela y algunos de los padres de los chicos agresores. En un caso como éste donde todos los protagonistas son menores deben extremarse los recaudos y más de uno creerá que judicialmente nada puede hacerse. Pero no es así. La figura de #amenazas y #coacción, en tanto presentes en el Código Penal son aplicables y la figura de #acoso presente en el Código Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires, también. Una vez más sonará ridículo apricar el Código Penal y el Código Contravencional a menores de edad y en realidad es así. Pero no lo es en cuanto a los mayores. Y en esta historia hay padres mayores que no solo no censuraban el proceder agresivo de sus hijos sino que incluso incentivaban a los chicos con frases tales como: "cuando yo era chico era igual", "yo era terrible con mis compañeros", "en la escuela era el más peleador", "mis amigas hasta el día de hoy recuerdan como las hacía sufrir" y en relación a los directivos del colegio frases tales como: "el instituto no puede hacerse cargo de la educación de los chicos" ó "el colegio no estaba al tanto del acoso". En ambos casos, tanto los padres de los chicos acosadores como los directivos del colegio se comportaron de modo tal que instigaron el acoso ó bien haciendo oídos sordos a la agresión, actuaron en el rol de encubridores. La instigación a cometer delitos cuando se comete el comportamiento delictivo y el encubrimiento sí son figuras penales pasibles de sanción; por lo que una vez que fueron notificadas todas las partes, llevamos adelante la pertinente acción judicial (2) y convocamos a una reunión extraordinaria en la escuela. 
A la rendez-vous aludida que se produjo en la primera quincena del mes de mayo, acudieron todos los chicos, entre ellos los acosadores, los chicos acosados, los padres y los directivos. En pocas y sencillas palabras explicamos los alcances de las acciones penales y civiles que se estaban llevando a cabo, dando a conocer también las consecuencias para padres y directivos. A partir de allí abrimos una instancia de charla, invitando a los chicos a explicar su comportamiento y fue ahí donde quedó de manifiesto que lo que había comenzado como una broma terminó en acoso, siempre apañado por algunos padres y directivos. Arribamos entonces a un acuerdo que fue aprobado y firmado por directivos, padres é incluso los chicos que solicitaron dejar su rúbrica en muestra del compromiso asumido. El acuerdo estableció:

1) Se borrarán todos los perfiles de Facebook de los chicos que cursan primer año.
2) Habrá una disculpa pública hacia A.C. y D.C. y los padres de ambos, por parte de compañeros, padres y directivos.
3) Cada 15 días se llevará a cabo una convivencia extraescolar, consistente en salidas grupales y otros; siempre coordinadas y vigiladas por los padres de todos, de modo que todo el grupo de primer año se conozca, mejorarando la relación colectiva.
4) Como recompensa y si todo sale bien, el 21 de septiembre, día del estudiante habrá una fiesta para todo el curso de primer año y ese día todos iniciarán un nuevo perfil de Facebook.

Pasó poco más de un mes del compromiso firmado y no solo no hubo más acosos de nadie sino que A.C. y D.C. se convirtieron en líderes. De a poco los más tímidos y los chicos nuevos se incorporaron y el otrora agresivo ciclo de primer año se tornó en un grupo unido y amigable. Las convivencias que se hicieron (dos salidas grupales y un pijama party hasta las 22.00),mostraron a padres é hijos conformes y felices. De hecho mañana festejarán el día del padre, en forma grupal.
Si todo sigue bien, el 21 de septiembre habrá una fiesta y perfiles nuevos de Facebook que contarán esta historia y como dos casos de #cyberbulling cambiaron a 26 casos de amigos entrañables.

(Mi agradecimiento personal a todos los medios que aceptaron contar esta historia que tal vez ayude a más chicos).


Dr. Javier Miglino.

(1) Las iniciales no corresponden con los chicos afectados.
(2) Por razones legales no se agregan número de causa y denunciantes de la actuación judicial.

Gentileza Javier Miglino y Abogados para Defendamos Buenos Aires.
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A partir de acá te dejo los conceptos que hemos ido recogiendo a lo largo del trabajo legal y que es fruto también de la colaboración de distintos profesionales tanto del área legal como del área de la salud física y mental, de la educación y de la cultura, permanentemente colaboran ad-honorem con la ONG Ciudadana Defendamos Buenos Aires.


www.defendamosbuenosaires.blogspot.com

El acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar o por su término inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre chicos de las escuelas primaria y secundaria, de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es elemocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia (12-13 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.
El acoso escolar es una forma característica y extrema de violencia escolar.
El acoso escolar es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros.
Este tipo de violencia escolar se caracteriza, por tanto, por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte (ya sea esta fortaleza real o percibida subjetivamente) que aquella. El sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas (aunque estas no formen parte del diagnóstico); es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana. En algunos casos, la dureza de la situación puede acarrear pensamientos sobre el suicidio e incluso su materialización, consecuencias propias del hostigamiento hacia las personas sin limitación de edad.



El objetivo de la práctica del acoso escolar es intimidar, apocar, reducir, someter, aplanar, amedrentar y consumir, emocional e intelectualmente, a la víctima, con vistas a obtener algún resultado favorable para quienes acosan o satisfacer una necesidad imperiosa de dominar, someter, agredir, y destruir a los demás que pueden presentar los acosadores como un patrón predominante de relación social con los demás.
En ocasiones, el niño que desarrolla conductas de hostigamiento hacia otros busca, mediante el método de «ensayo-error», obtener el reconocimiento y la atención de los demás, de los que carece, llegando a aprender un modelo de relación basado en la exclusión y el menosprecio de otros.
Con mucha frecuencia el niño o niña que acosa a otro compañero suele estar rodeado muy rápidamente de una banda o grupo de acosadores que se suman de manera unánime y gregaria al comportamiento de hostigamiento contra la víctima. Ello es debido a la falta de una autoridad exterior (por ejemplo, un profesor, un familiar, etc.) que imponga límites a este tipo de conductas, proyectando el acosador principal una imagen de líder sobre el resto de sus iguales seguidores.
A menudo la violencia encuentra una forma de canalizarse socialmente, materializándose en un mecanismo conocido de regulación de grupos en crisis: el mecanismo del chivo expiatorio. Destruir al que no es seguidor, al que se resiste, al diferente, al que sobresale académicamente, al imbuido de férreos principios morales, etc.



Hay descrito hasta 8 modalidades de acoso escolar, con la siguiente incidencia entre las víctimas.
  1. Bloqueo social (29,3%)
  2. Hostigamiento (20,9%)
  3. Manipulación (19,9%)
  4. Coacciones (17,4%)
  5. Exclusión social (16,0%)
  6. Intimidación (14,2%)
  7. Agresiones (13,0%)
  8. Amenazas (9,1%)

Bloqueo social

Agrupa las acciones de acoso escolar que buscan bloquear socialmente a la víctima. Todas ellas buscan el aislamiento social impuesto por estas conductas de bloqueo.
Son ejemplos las prohibiciones de jugar en un grupo, de hablar o comunicar con otros, o de que nadie hable o se relacione con él, pues son indicadores que apuntan un intento por parte de otros de quebrar la red social de apoyos del niño.
Se incluye dentro de este grupo de acciones el meterse con la víctima para hacerle llorar. Esta conducta busca presentar al niño socialmente, entre el grupo de iguales, como alguien flojo, indigno, débil, indefenso, estúpido, llorica, etc. El hacer llorar al niño desencadena socialmente en su entorno un fenómeno de la estigmatización secundaria conocido como mecanismo de chivo expiatorio. De todas las modalidades de acoso escolar es la más difícil de combatir en la medida que es una actuación muy frecuentemente invisible y que no deja huella. El propio niño no identifica más que el hecho de que nadie le habla o de que nadie quiere estar con él o de que los demás le excluyen sistemáticamente de los juegos.

Hostigamiento

Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que consisten en acciones de hostigamiento y acoso psicológico que manifiestan desprecio, falta de respeto y desconsideración por la dignidad del niño. El desprecio, el odio, la ridiculización, la burla, el menosprecio, los motes, la crueldad, la manifestación gestual del desprecio, la imitación burlesca son los indicadores de esta escala.

Manipulación social

Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que pretenden distorsionar la imagen social del niño y “envenenar” a otros contra él. Con ellas se trata de presentar una imagen negativa, distorsionada y cargada negativamente de la víctima. Se cargan las tintas contra todo cuanto hace o dice la víctima, o contra todo lo que no ha dicho ni ha hecho. No importa lo que haga, todo es utilizado y sirve para inducir el rechazo de otros. A causa de esta manipulación de la imagen social de la víctima acosada, muchos otros niños se suman al grupo de acoso de manera involuntaria, percibiendo que el acosado merece el acoso que recibe, incurriendo en un mecanismo denominado “error básico de atribución”.

Coacción

Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que pretenden que la víctima realice acciones contra su voluntad. Mediante estas conductas quienes acosan al niño pretenden ejercer un dominio y un sometimiento total de su voluntad.
El que la víctima haga esas cosas contra su voluntad proporciona a los que fuerzan o tuercen esa voluntad diferentes beneficios, pero sobre todo poder social. Los que acosan son percibidos como poderosos, sobre todo, por los demás que presencian el doblegamiento de la víctima. Con frecuencia las coacciones implican que el niño sea víctima de vejaciones, abusos o conductas sexuales no deseadas que debe silenciar por miedo a las represalias sobre sí o sobre sus hermanos.

Exclusión social

Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan excluir de la participación al niño acosado. El “tú no”, es el centro de estas conductas con las que el grupo que acosa segrega socialmente al niño. Al ningunearlo, tratarlo como si no existiera, aislarlo, impedir su expresión, impedir su participación en juegos, se produce el vacío social en su entorno.

Intimidación

Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que persiguen amilanar, amedrentar, apocar o consumir emocionalmente al niño mediante una acción intimidatoria. Con ellas quienes acosan buscan inducir el miedo en el niño. Sus indicadores son acciones de intimidación, amenaza, hostigamiento físico intimidatorio, acoso a la salida del centro escolar.

Amenaza a la integridad

Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan amilanar mediante las amenazas contra la integridad física del niño o de su familia, o mediante la extorsión.



CAUSAS

El agresor ó acosador: características psicológicas y entorno familiar


Aunque el acosador escolar no tiene por qué padecer ninguna enfermedad mental ó trastorno de la personalidad grave, presenta normalmente algún tipo de psicopatología. Fundamentalmente, presenta ausencia de empatía y algún tipo de distorsión cognitiva.
La carencia de empatía explica su incapacidad para ponerse en el lugar del acosado y ser insensible al sufrimiento de este.
La presencia de distorsiones cognitivas tienen que ver con el hecho de que su interpretación de la realidad suele eludir la evidencia de los hechos y suele comportar una delegación de responsabilidades en otras personas. Así, normalmente responsabiliza de su acción acosadora a la víctima, que le habría molestado o desafiado previamente, con lo que no refleja ningún tipo de remordimiento respecto de su conducta (los datos indican que, aproximadamente, un 70% de los acosadores responden a este perfil).
La psicología actual, por otra parte, identifica en los acosadores escolares la existencia probable de una educación familiar permisiva que les puede haber llevado a no interiorizar suficientemente bien elprincipio de realidad: los derechos de uno deben armonizarse con los de los demás. La consecuencia es la dificultad para ponerse en el lugar del otro por una carencia de altruismo vinculada a un ego que crece a costa de los demás, meros instrumentos a su servicio, y que tiene un umbral de frustación muy bajo. Algunos autores denominan a este tipo de niño como chico tirano ó niño tirano.
El niño mal educado en la familia probablemente reproducirá en la escuela los hábitos adquiridos. Ni respetará, ni empatizará con los profesores, ni con sus compañeros. Sus frustraciones quizá le lleven a elegir un cabeza de turco. A menudo será aquel compañero que le haga patentes sus limitaciones y carencias, o que, simplemente, le parezca vulnerable.

El entorno escolar

Se puede dar el caso de que la ausencia en clase (o, en general, en el centro educativo) de un clima adecuado de convivencia pueda favorecer la aparición del acoso escolar. La responsabilidad al respecto oscila entre la figura de unos profesores que no han recibido una formación específica en cuestiones de intermediación en situaciones escolares conflictiva, y la disminución de su perfil de autoridad dentro de la sociedad actual.

La televisión

El mensaje implícito de determinados programas televisivos de consumo frecuente entre adolescentes que exponen un modelo de proyecto vital que busca la aspiración a todo sin renunciar a nada para conseguirlo, siempre y cuando eso no signifique esforzarse o grandes trabajos, constituye otro factor de riesgo para determinados individuos.
Los expertos han llegado también a la conclusión de que la violencia en los medios de comunicación tiene efectos sobre la violencia real, sobre todo entre niños.  Se discute, no obstante, el tipo de efectos y su grado: si se da una imitación indiscriminada, si se da un efecto insensibilizador, si se crea una imagen de la realidad en la que se hiperboliza la incidencia de la violencia, etc
En conclusion la television con alto riesgo de violencia afecta a los niños, en el sentido de querer y tratar ser como ellos ( tipos de modelo prototipo).


Se estima que la intervención simultánea sobre factores individuales, familiares y socioculturales, es la única vía posible de prevención del acoso escolar. La prevención se puede realizar en distintos niveles.

PREVENCIÓN

Una prevención primaria sería responsabilidad de los padres (apuesta por una educación democrática y no autoritaria), de la sociedad en conjunto y de los medios de comunicación (en forma de autorregulación respecto de determinados contenidos).
Una prevención secundaria sería las medidas concretas sobre la población de riesgo, esto es, los adolescentes (fundamentalmente, promover un cambio de mentalidad respecto a la necesidad de denuncia de los casos de acoso escolar aunque no sean víctimas de ellos), y sobre la población directamente vinculada a esta, el profesorado (en forma de formación en habilidades adecuadas para la prevención y resolución de conflictos escolares).
Por último, una prevención terciaria serían las medidas de ayuda a los protagonistas de los casos de acoso escolar.

Resolución de conflictos

Pese a que la figura del acoso en general atiende a un concepto de negación del conflicto al tratarse de un maltrato soterrado (incluso para la víctima, pues a ella le declaran la guerra en secreto, nunca abiertamente), tal vez podría hablarse de conflicto para simplificar el acercamiento a la materia. Y es que el conflicto forma parte de la vida y es un motor de progreso, pero en determinadas condiciones puede conducir a la violencia. Para mejorar la convivencia educativa y prevenir la violencia, es preciso enseñar a resolver conflictos de forma constructiva; es decir, pensando, dialogando y negociando. Un posible método de resolución de conflictos se desarrolla en los siguientes pasos:
  • Definir adecuadamente el conflicto.
  • Establecer cuáles son los objetivos y ordenarlos según su importancia.
  • Diseñar las posibles soluciones al conflicto.
  • Elegir la solución que se considere mejor y elaborar un plan para llevarla a cabo.
  • Llevar a la práctica la solución elegida.
  • Valorar los resultados obtenidos y, si no son los deseados, repetir todo el procedimiento para tratar de mejorarlos.
Una buena idea puede ser la de ir escribiendo las distintas fases del proceso, para facilitar su realización. En los programas de prevención de la violencia escolar que se están desarrollando en los últimos tiempos, se incluyen la mediación y la negociación como métodos de resolución de conflictos sin violencia.
Gentileza Javier Miglino y Abogados.

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